Manuel Funes, maestro normal nacional y educador del interior

- PRIMEROS VECINOS

Manuel Funes, maestro normal nacional y educador del interior
Manuel Funes, maestro normal nacional y educador del interior

Las historias de escuelas y maestros del interior, de cuya labor nos dieron cuenta los inspectores de escuelas nacionales como Próspero Alemandri, Raúl Díaz, Daniel Gatica entre otros, quedaron inscriptas en los anales de la educación de los antiguos territorios.

Estos maestros provenientes de las antiguas Escuelas Normales Nacionales llegaban en tren, luego de varias horas de viaje, provenientes de distintas provincias de la República Argentina. Se trasladaban al interior del territorio y se encontraban con escuelas rancho muy carenciadas, de techo de coirón, paredes de adobe, sin calefacción. Y allí manos a la obra a ejercer múltiples tareas, sin desmayos. Enseñar a leer y escribir, a sembrar y cosechar. Inviernos muy fríos, en los que amanecían acurrucados y tiritando.

Manuel nació en Villa Mercedes, San Luis, el 4 de febrero de 1906. Cursó sus estudios primarios y secundarios en la ciudad de Mendoza en la escuela nacional Tomás Godoy Cruz: obtuvo ahí su título de maestro. Dijo alguna vez en un reportaje: “En realidad nací en tres provincias: en San Luis porque vi la luz, en Mendoza donde me recibí de maestro, y en Neuquén, donde ejercí treinta años”.

Llegó a Chos Malal en 1935, poblado donde se radicó. Formó su familia con Aida Schouabs. Del matrimonio nacieron seis hijos: Carmen Angélica, María Inés, Manuel Romualdo, Amalia Beatriz, Hilda Nélida, Zulema Aida, Jorge Norberto y Matilde Paulina.

Inició su labor docente en la escuela Nº10 de Choele Choel, Rio Negro en 1929. En 1930 fue dejado cesante por ser radical y debió viajar a Bs.As. para la reincorporación de sus servicios.

En el territorio del Neuquén trabajó en varios establecimientos escolares: en las escuelas 17 de Taquimilán, 68 de Colipilli, 85 de Coihueco y 15 de Chos Malal, donde fue designado vicedirector en 1945.

Fue trasladado a la escuela 23 de los Menucos como director. También cumplió funciones como maestro desde 1950 hasta 1962, año en que se jubiló. Además de su trabajo habitual se encargó ad honorem del Registro Civil, donde promovió la obtención de un terreno para el cementerio del lugar. Supo cosechar muchos amigos, que aún hoy siguen recordando al maestro.

En Chos Malal participó en la Cooperadora Policial, en la fundación del Rotary Club en nuestra ciudad, propició la creación de un colegio secundario, del que también fue profesor de historia.

Se lo recuerda en la comunidad como una persona honorable, amable y muy generosa, sobre todos con los niños. Pasó sus últimos años en su casa cuidando de su jardín y acompañado por su familia.

Una vez más agradecemos la enorme tarea del Archivo de la Municipalidad de Chos Malal y la Secretaría de Relaciones Institucionales por el material proporcionado para revalorizar la historia de aquella ciudad. Además, uno de sus nietos, Fabio Cavilla, proporcionó sus recuerdos, con orgullo, para honrar la valiosa labor de su abuelo en pos de la educación territoriana y provincial. A él nos sumamos con nuestro homenaje: hacer conocida la obra de este orgullo de nuestra provincia.



Fuente L.M.N.


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